Blog EnQuarentena

Se te va a caer el pelo...

Eso me han dicho alguna que otra vez: "¡¡Tío, se nos va a caer el pelo!!". Siempre lo había tomado como una frase hecha para referirse a que la reprimenda iba a ser antológica pero desde hace un tiempo ya no hablo tan a la ligera del tema de la caída del pelo.

Todo empezó el día que fui al cuarto de baño del gato y encontré que escondía entre los botes de colonia un tratamiento stop caída. 25 añitos y ya con estas cosas, pensé. Además, desde cuándo le importa a un gato que se le caiga el pelo, es connatural con su condición felina. En todo caso, a partir de ese fatídico día empecé a observar un fenómeno perturbador en mi vida cotidiana. Después de mi jornada laboral al frente de la pantalla del ordenador me dediqué a contar los pelos que dejaba esparcidos por mi mesa de trabajo. Un día 4, otro 5, 12, 20!! El pánico se apoderó de mí y me imaginé al Capitán Spiff untándome protección solar en una brillante calva antes de un paseo matutino.

De cabeza al súper, a esa sección en la que uno siempre coge el champú más barato y el pack de seis esponjas por 60 céntimos que bien podrían usarse para limpiar sartenes. Sí, allí me encontré navegando entre cremas antiedad, loreales y demás. En un lugar destacado y a la vista de todos estaban los tratamientos capilares. Pensé que ya no nos queda un mínimo de dignidad. Al menos podrían hacer como en los videoclubs de VHS, que ponían las pelis porno en un lugar aparte y discreto. No, ya no queda espacio para la intimidad masculina.

De entre todos los botes me llamaron la atención, como siempre, los de color eléctrico. Después del sentido de la vista y no pudiendo usar el del gusto para estos menesteres decidí que el criterio de selección sería el olor. En este aspecto ganó el tratamiento anticaída de Fructis de Garnier. La broma me costó un pico, pero pensé que merecería la pena.

A día de hoy puedo decir que el número de pelos que quedan sobre mi mesa de trabajo al final de la jornada ha descendido drásticamente. Igual es que tengo menos stress, pero me parece a mí que eso del stress no lo consigo dominar mucho, así que igual la culpa es del bote verde.

En una sociedad tan mercantilizada como la nuestra, uno no es nadie sin un código de barras que lo identifique. Estoy pensando en tatuármelo. Sería muy cómodo eso de ir al super a comprar y que después de "bipar" todos los productos sólo tuviera que mostrar mi bíceps a la cajera para que hiciera el último bip.

Clica en la imagen para generar el tuyo. En el mío está codificado mi sexo, altura, peso y país de residencia... a ver si lo descifras.

Test de Cafeína

¿Nunca te has preguntado cuál es el nivel de cafeína que llevas en el cuerpo? Ahora en internet ha salido un sencillo test para descubrirlo:

The Caffeine Click Test - How Caffeinated Are You?

Genial Audrey Tautou en "Juntos, nada más"

El otro día el capitán Spiff y yo nos dejamos caer por el Espai VO del Cine Ramblas de L'Hospitalet. En esta ciudad, los "nengs" y las "jennys" son muy visibles (de hecho se hacen notar) y por ello nunca me deja de sorprender que unas decenas de ciudadanos se agrupen para disfrutar de una película en versión original subtitulada.

En esta ocasión le tocó el turno a la producción francesa Ensemble, c'est tout donde aparece la ya mítica Amélie, cuyo nombre real es Audrey Tautou. Realmente es una actriz espectacular. En esta película interpreta el papel de un "espectro urbano", una chica cualquiera, perdida en el denso gris de la ciudad, alguien que aspira, a lo sumo, a estar con alguien "juntos, nada más". La película va cogiendo color a medida que los protagonistas descubren que quieren algo más que estar "juntos, nada más". Un amor verdadero se abre paso en la espesura del sexo casual incomprometido. La sombra, el contrapunto, lo ponen los mismos protagonistas. Ambos están atemorizados con solo pensar en la palabra prohibida: el compromiso. Es un tira y afloja entre el egocentrismo y el individualismo en el que nadamos y la donación incondicional al otro que nos pide nuestro corazón. Es el relato de una batalla que se lucha día a día en el corazón de toda persona humana. En el fondo es una película épica disfrazada de tragicomedia.

Urville, la megalópolis imaginaria

Existe una enfermedad muy parecida al autismo que se denomina Síndrome de Asperger. Gilles Tréhin es un joven francés afectado. Al igual que muchos otros "enfermos" muestra una gran capacidad de fascinación y creación. Gilles ha desarrollado una fascinación por los edificios y las ciudades que le ha llevado a la creación de la ciudad imaginaria Urville. Miles y miles de dibujos describen a la perfección esta ciudad: planos, edificios... incluso sus ciudadanos. Es genial que en algunos seres humanos aparentemente "enfermos" florezca este tipo de habilidades casi mágicas.


Google homenajea al pintor Marc Chagall

Comienza la semana y Google ha decidido celebrar que hoy es lunes con un nuevo logo, que conmemora el 121 aniversario del nacimiento del pintor Marc Chagall. Sin duda es uno de los logos más arriesgados y originales hasta la fecha. Realmente es muy inspirador.

La vergüenza de La Caixa , Caixa Catalunya y demás

Los bancos años atrás eran de acceso únicamente para los adinerados y la mayoría debía contentarse con esconder sus míseros sueldos bajo la almohada. Y si necesitaban algo, pues a ir guardando perras en una lata bajo la cama. En ese contexto nacieron las Caixes, Cajas, Montepíos y demás. No había Seguridad Social, ni pensiones, ni baja por maternidad... Así nacieron muchas entidades, de inspiración cristiana muchas de ellas, con vocación de servicio a los menos favorecidos, de manera que nadie quedase a la deriva en el inmisericorde y tumultuoso océano capitalista.

De todas maneras, el ser humano y su historia nunca dejarán de sorprendernos. Hoy en día, bancos como ING Direct o el imperialista Santander ofrecen la gran mayoría de sus servicios de manera gratuita a sus clientes. ING hasta te bonifica con dinero si domicilias la nómina, traes nuevos clientes o incluso si pagas la factura del agua, luz o teléfono a través de la entidad. Mientras todo estos sucede La Caixa y La Caixa de Catalunya, lejos de tomar ejemplo y todavía mucho más lejos del espíritu inicial de ambas entidades, no hacen más que cobrar comisiones abusivas a sus clientes, en su mayoría gente sencilla y trabajadora, pensionistas y demás.

Por tener una simple cuenta donde domiciliar un penoso sueldo inframileurista, 18 euros al año. Por ingresar un cheque, 2,5 euros. Por hacer una transferencia a otra entidad, la misma cantidad. Las comunidades de vecinos de ciudades obreras, como L'Hospitalet, que confían la facturación de las cuotas comunitarias a este tipo de entidades ven como se les esfuman entre 400 y 500 euros al año en comisiones (comunidad de 15 propietarios).

Para mí la gota que colma el vaso es que el otro día me llamaron para ofrecerme la nueva visa infinit oro a cambio de mi antigua visa infinit. Pues bien, a parte de que ahora mi tarjeta es dorada en vez de plateada, no he tenido ningún otro beneficio. Así, como quien no quiere la cosa, pregunto qué pasa con los intereses. La niñita que me atendía, que dudo que tuviera acabada la carrera de empresariales, me miró con cara de haba, como si le estuviera preguntando por la vida extraterrestre. Se levanta, busca entre un montón de papeles, luego mira debajo de unas carpetas y finalmente encuentra un "documento interno" donde le ponía toda la información detallada:

- "Sí, señor, verá, el interés es ahora del 1.6% mensual"

-"¿Cómo? ¡¡eso es una subida brutal!!"

-"Bueno, ya sabe usted que los tipos de interés suben..."

-"Mira, ya sé que tú no tienes la culpa, pero ¿no se te cae la cara de vergüenza al decirme esto. Subís los intereses anuales un 20% de una tacada y a ti te parece lo más normal del mundo? Lo vuestro es grave. Lo peor es que la inmensa mayoría de vuestros clientes se fían de vosotros y el único que se va a quejar soy yo. Se fían de vosotros y lo que hacéis es subir las comisiones para que la crisis la paguen los de siempre. Luego presentáis resultados favorables y os congratuláis de lo maravillosos que sois como economistas. Sois unos ladrones, ¿no te dice nada tu conciencia?"

Y paré de hablar porque la cola detrás de mí crecía y a la gente le malhumora tener que esperar. Lo comprendo.

Una última reflexión a todo esto. La Caixa, buque insigne de toda esta panda de rapaces, ha estado capitaneada durante muchos años por un señor que, por su condición de supernumerario del Opus Dei, aspira a alcanzar la santidad por medio de su trabajo profesional. Su sucesor en el cargo también pertence a esta Prelatura Personal y tiene idénticos fines en la vida. ¿Qué entienden ellos por santidad? ¿Qué entiende el Opus Dei por santidad? Parece que nadie se acuerde de lo que decía Cristo a los hipócritas, a los de doble moral, a los que cuelan el mosquito y se tragan el camello... ¿De qué sirve rezar y mortificarse cada día si luego eso se traduce en praxis capitalistas despiadadas? Y que nadie me venga con Caixafórums ni Cosmocaixas para tranquilizar las conciencias... ¿Obra Social? ¡Venga ya!

Logo de Google para celebrar la victoria española

Durante el día de ayer pudo verse en Google el logo conmemorativo de la histórica victoria de la selección española de fútbol en la Eurocopa celebrada en Suiza y Austria.

De las reacciones de los medios algunos análisis. Muy empalagoso el incesante orgullo nacional-futbolístico exhibido por Cuatro y su pseudo himno "podemos". Ojalá que los españoles podamos muchas más cosas que ser los mejores de Europa pateando un balón.

Otro aspecto para alucinar es la "chamba" que tiene Zapatero. Primero pronostica un 3-0 a Rusia y acierta. Luego se planta en el palco y ve triunfar la selección. La crisis económica de España olvidada hasta septiembre y balón de oxígeno para el Gobierno. Además, para acabar de rebañar el plato aprovecha para dejar caer que la victoria de la selección hace que todos nos sintamos más españoles. Y con eso ya se pone la bandera españolista y le calla la boca a los que le acusaban de disgregar la "nación española". Con razón celebró tanto el gol de Torres el muy pillo. Es que la jugada le ha salido redonda. Si lo hubiese planeado, no le sale mejor. Es como en tiempo de Franco, que entre las Copas de Europa del Madrid y la Eurocopa del 1964 el Generalísimo logró distraer bastante la atención de los españoles de los problemas del Estado.

Otra cosa tristísima era escuchar la COPE la noche de la victoria. En los informativos anunciaban que la victoria española no estaba siendo celebrada en Barcelona y el País Vasco. El hecho es que desde mi humilde morada sita en los suburbios de la ciudad condal los petardos y los cláxons sonaron hasta bien entrada la madrugada. Qué afán por hacer daño, de verdad. Qué triste lo de la COPE.
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