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Contraposición fe eclesiástica - fe en Cristo

La fe eclesiástica es la que prima lo institucional sobre lo teologal; la que convierte la institución en patrón, medida o criterio práctico de todo. La que absorbe incluso lo originario o la causa de su ser en la propia institución (por ejemplo equiparar la Iglesia con el Reino de Dios en la tierra).

La fe en Cristo es una cosa diferente. Transcribo un texto de un autor no eclesiástico, aunque sea clérigo
(Ratzinger. 1968), que solo de manera muy excepcional un creyente eclesiástico firmaría pero difícilmente practicaría.

 

"Aun por encima del Papa como expresión de lo vinculante de la autoridad eclesiástica se halla la propia conciencia, a la que hay que obedecer la primera, si fuera necesario incluso en contra de lo que diga la autoridad eclesiástica. En esta determinación del individuo, que encuentra en la conciencia la instancia suprema y última, libre en último término frente a las pretensiones de cualquier comunidad externa, incluida la Iglesia oficial, se halla a la vez el antídoto de cualquier totalitarismo en ciernes y la verdadera obediencia eclesial se zafa de cualquier tentación totalitaria, que no podría aceptar, enfrentada con su voluntad de poder, esa clase de vinculación"

"Público", dos semanas después

Después de un par de semanas de seguir el diario público creo que es mi deber matizar las primeras impresiones que me causó.

Realmente, en estas dos semanas he visto más fotos y declaraciones de Monseñor Cañizares que en toda mi vida (y eso que acostumbro a hojear periódicos católicos). Es una lástima que no sepan tratar el tema de la religión. Están a la espera de cualquier declaración de la Jerarquía o de la Conferencia Episcopal para despacharse a gusto. Cuando Cañizares rezó por la Corona se pudo contabilizar hasta siete referencias en una misma edición del periódico. La verdad es que hasta cansa porque parece que en España lo único que importe es lo que digan los Obispos. Creo que en este sentido "Público" está haciendo bastante el ridículo porque las opiniones de los Obispos, sinceramente, no preocupan ni al 5% de los españoles. Son ganas de sacar las cosas de contexto para crear una confrontación que no existe. No conozco a nadie que se "pique" por lo que Rouco o Cañizares digan o dejen de decir, más bien no saben ni quién son. Ahora bien, si Público sigue en esta línea está creando el caldo de cultivo para que el sentirse ofendido por los Obispos llegue a ser el pan de cada día para los españoles. Esto me recuerda a 1931...

Es una lástima porque Público es muy atractivo en sus secciones de ciencia, tecnología, cine y literatura. 12 páginas diarias de cultura bastante interesantes. Pero de qué sirve tanta cultura si luego se cometen burdos "errores" periodísticos como interpretar las beatificaciones de los mártires de la República como la respuesta del Vaticano a la Ley de Memoria Histórica. La verdad es que tiene mérito porque hay columnistas que se las apañan para hablar cada día de curas asesinos, de mártires republicanos y purpurados políticamente incorrectos. Y para compensar, un día escriben dos hojas de lo que se supone que son "cristianos de base". Una colección de peculiares personajes que todos sabemos que sólo se representan a ellos mismos.

Y el homosexualismo... pues sigue ahí, latente. Lo que está claro que no les apasiona tanto la causa homosexual como la causa anticlerical. Al menos esa conclusión se extrae de evaluar la cantidad de noticias sobre uno y otro tema.

Una lástima de periódico... un intento de llegar a los jóvenes de hoy que se vicia por los rencores y obsesiones de quienes siguen pensando que en España no ha pasado nada desde 1975.

Barcelona, capital financiera de España

 

La contaminación del diesel

Nuevo periódico: "Público". Mi visión particular

Llevo cinco días comprando Público, básicamente porque te regalan un dvd por medio euro y las tres pelis hasta el momento me gustan mucho: los lunes al sol, farenheit 9/11, María, llena eres de gracia (que no tiene nada que ver con la Virgen y que tiene un alegato final a favor de la vida del no nacido)…

Mi análisis es el siguiente:

En Internacional dicen lo que nadie quiere decir y no se esconden detrás de intereses comerciales o geoestratégicos. Hay una mayor atención hacia los “conflictos olvidados” y hacia los países más pobres. Tampoco son unos obsesos anti-bush como los de PRISA.

En Nacional no se les ve tan tendenciosos como el resto de periódicos. No hay descalificaciones ni noticias absurdas (por ejemplo retorcidas tramas al estilo conspiración del 11-M).

No hay prensa amarilla. Nada de salsa rosa!!

Hay seis páginas de ciencia.

En opinión escribe Espido Freire, literata de calidad y que no es ninguna pitbull progre como Pilar Rahola o Cristina Almeida.

Son homosexualistas, pero no tienen una columna de opinión quasi diaria para el tema gay como la tiene 20 minutos. De momento hay noticias, pero no veo adoctrinamiento en el editorial ni en los columnistas.

Son anti-jerárquicos, en concreto, anti-cope-rouco-conferenciaepiscopal, pero todavía no les he visto criticar ninguna idea esencial del cristianismo ni a los Obispos no-COPE, ni a tantas otras manifestaciones eclesiales no-jerárquicas. Veremos qué pasa.

El artículo de ayer sobre el aborto en adolescentes lo recorté porque me pareció muy bueno y transparente. Así que al menos son anti-vida moderados. En otras palabras, que el gráfico que publicaron no se ve en El País ni en sueños. La conclusión a la lectura era clara: los preservativos son un fracaso. Sólo les faltaba decir que poner máquinas de condones en los colegios es una idea de idiotas.

Se han cebado con el libro de Casals (es decir, con el Opus Dei, tema estrella, ya que son los colegios de la Obra los que lo usan principalmente). Personalmente creo que le ha salido mal la jugada al Opus Dei, que pretendía no posicionarse en este tema diluyendo la asignatura a través de las editoriales afines. No sé si actitudes más arriesgadas pero más coherentes como el caso del colegio Loreto – Abad Oliba, serían atacadas con la misma dureza. Yo creo que a los de Público les fastidia que haya quien sea pillo e intente saltarse la ley, igual que a los tecnócratas del franquismo les fastidiaba ver cómo los colegios catalanistas enseñaban catalán a escondidas. Lo que falta por ver es si ZP y su “Público” utilizarán a los grises (ahora azules) para atajar estas cuestiones.

En la edición de hoy se “ceban” contra los jueces (básicamente los cercanos al Opus Dei) que dictan leyes contrarias a los postulados homosexualistas. Aquí vuelve a salir el tema de antes. Son jueces que quieren aplicar la ley a su entender, con “pillería”, cuando la ley es bien clara a favor de los homosexuales. No he visto críticas a los jueces que hacen objeción de conciencia.

El deporte ocupa el espacio justo y no se tratan temas triviales ni rumorologías. Por supuesto, nada de toros.

En conclusión, yo no sé si es de ZP o no, pero prefiero “Público” y “la Sexta” a los informativos anti-bush de Gabilondo, los insultos y faltas graves de respeto de Losantos, la telebasura de T5 y A3, el servilismo descarado de la televisión pública, el apartheid que practica TV3 con todo lo que suene a monarquía, España etc… No sé, en “Público” ya sabes que simplemente te tienes que saltar la noticia pro-gay del día, igual que en La Vanguardia te saltas unas cuantas páginas de contenido erótico explícito y centenares de ofertas sexuales.

Quizá de todo me quede con eso: Público no hace negocio con el sexo ni con la dignidad de la mujer, y eso lo celebro.

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